Tras una inspección desfavorable, el vehículo debe volver a una estación de ITV en un plazo no superior a dos meses contados desde esa primera inspección. Mientras tanto, solo puede circular para ir al taller o para regularizar su situación, y debe volver a la estación. Si la revisión se hace fuera de plazo, se exige una inspección técnica completa, sin perjuicio de las sanciones que correspondan. Esta guía explica cómo funciona cada paso según el Real Decreto 920/2017, la norma que regula la inspección técnica de vehículos en España.

¿Qué significa que la ITV sea desfavorable?

Para entender el plazo hay que saber cómo se clasifica cada fallo. El artículo 9 del Real Decreto 920/2017 distingue tres tipos de defectos:

  • Defectos leves: no tienen un efecto significativo en la seguridad del vehículo.
  • Defectos graves: disminuyen las condiciones de seguridad del vehículo.
  • Defectos muy graves: constituyen un riesgo directo e inmediato para la seguridad vial.

El resultado depende de la peor calificación del informe. Si solo hay defectos leves, o ninguno, la inspección es favorable. Si hay al menos un defecto grave, es desfavorable. Si hay al menos un defecto muy grave, es negativa. Basta un solo defecto grave para que el resultado sea desfavorable, aunque el resto del informe contenga únicamente leves.

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Un resultado negativo es más serio. El vehículo no puede circular por vías públicas, y su traslado desde la estación debe hacerse por medios ajenos al propio coche. El plazo de repetición es el mismo de dos meses, pero la forma de llegar al taller cambia por completo. Esta guía se centra en el caso más frecuente, el desfavorable, y señala las diferencias cuando son relevantes.

¿Qué significa que la ITV sea desfavorable?

¿Cuándo debe volver a pasar la ITV?

La norma fija el plazo desde la primera inspección desfavorable, no desde el día en que se termina la reparación. Ese es el dato que más se pasa por alto. Si la inspección fue el día 3 de un mes, el plazo vence dos meses después, y conviene anotarlo en el calendario el mismo día que recibe el informe.

Los defectos leves tienen un régimen distinto. Deben repararse en un máximo de dos meses, pero no exigen una nueva inspección para comprobar que se han subsanado, salvo que el vehículo tenga que volver a inspeccionarse por un resultado desfavorable o negativo. En la práctica, si el informe contiene un defecto grave junto a varios leves, el coche volverá a la estación de todos modos. Por eso conviene reparar los leves dentro del mismo plazo, sin esperar a que se les pida cuentas por separado.

¿Por qué no puede circular con el vehículo?

La restricción responde a la seguridad. Un defecto grave reduce las condiciones de seguridad del coche, y la norma solo permite circular para dos fines: ir al taller y regularizar la situación, y volver a la estación. Cualquier otro desplazamiento queda fuera de la excepción, aunque el trayecto sea corto o el coche parezca funcionar bien.

En la práctica, conviene planear el recorrido con antelación. Vaya directamente al taller por la ruta más sencilla, evite desvíos y no use el coche para gestiones que no tengan relación con la reparación. Si el defecto afecta a frenos, dirección o alumbrado, o si tiene dudas sobre si el vehículo puede rodar sin riesgo, consulte antes con el taller sobre el traslado. Una avería no compensa un trayecto que pueda terminar en accidente.

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Circular fuera de estos supuestos puede acarrear sanciones de tráfico. Además, la póliza del seguro puede tener condiciones relacionadas con la situación de la ITV; consulte con su aseguradora si tiene dudas sobre cómo le afecta.

¿Cómo preparar la revisión en el taller?

El trabajo empieza por leer el informe completo. Cada defecto aparece con su calificación, y conviene separar los graves, que son los que obligan a la reparación inmediata, de los leves, que tienen su propio plazo. Si alguna anotación no se entiende, pida a la estación una explicación por escrito. Así sabrá qué pieza o sistema hay que tocar y evitará reparaciones que no resuelvan el defecto señalado.

Después, pida al taller que le indique por escrito qué va a reparar en cada punto del informe. Si el taller propone trabajos que no figuran en el informe, pregunte por qué y pida que lo justifique. Para las operaciones técnicas, como reglajes, pares de apriete o procedimientos de sustitución, la referencia es el manual de reparación del fabricante del vehículo; un taller cualificado debe seguirlo. Si se usan piezas de recambio, deben ser adecuadas para ese modelo y cumplir con la función original.

Guarde la factura con el detalle de cada reparación, porque sirve como prueba de lo que se ha corregido. Antes de la fecha límite, pida al taller que compruebe en su presencia el funcionamiento de lo reparado, como luces, frenos o dirección, y que deje constancia. Así llega a la estación con la reparación verificada y con menos riesgo de volver a empezar.

Por último, reserve cita con antelación. Las estaciones pueden tener agenda llena en las últimas semanas del plazo, y una cita tardía puede dejarle sin margen si surge algún imprevisto en el taller.

¿Cómo preparar la revisión en el taller?

¿Qué se revisa en la segunda inspección?

La reinspección no repite la inspección completa. Según el artículo 11 del Real Decreto 920/2017, tras subsanar defectos graves o muy graves se inspeccionan los elementos que estaban defectuosos. Si en esa revisión aparecen otros defectos, también determinan el resultado según su calificación. Por eso, un fallo nuevo puede cambiar el resultado y reabrir el proceso, aunque el defecto original esté bien reparado.

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Esto tiene una consecuencia práctica. No basta con arreglar lo que marcó el informe si el coche tiene otro problema que la estación detecte en la misma revisión. Antes de presentarse, conviene revisar de forma básica el estado de las luces, los neumáticos y los frenos, y consultar al taller si algún elemento parece dudoso.

¿Qué pasa si se supera el plazo?

Si el vehículo se presenta a la segunda inspección fuera del plazo concedido, la norma exige una inspección técnica completa, y eso se hace sin perjuicio de las sanciones que puedan corresponder. La diferencia con la reinspección es importante: la inspección completa revisa todo el vehículo, no solo los elementos afectados, lo que puede sacar a la luz otros defectos y alargar el trámite.

Si ve que el plazo no va a llegar, no espere al último día. Avise a la estación y al taller con tiempo, y pida la cita cuanto antes. Dejar el vehículo sin reparar mientras se acerca la fecha límite es la forma más segura de que el trámite acabe siendo más largo y más costoso.

Preguntas frecuentes

¿Puedo pedir una prórroga si no me da tiempo a reparar?

La norma fija el plazo máximo de dos meses desde la primera inspección, y no he encontrado en el texto un mecanismo general de prórroga. Si tiene una causa concreta, como una pieza que tarda en llegar, consulte cuanto antes con la estación de ITV para saber qué opciones hay en su caso.

¿Qué hago si no estoy de acuerdo con el resultado?

Pida a la estación que le explique por escrito el defecto señalado y en qué consiste el criterio aplicado. Conserve el informe y, si el desacuerdo persiste, consulte con el órgano competente de su comunidad autónoma, que es quien puede orientarle sobre los cauces disponibles.

¿Una ITV desfavorable afecta a la venta del coche?

La norma no regula este punto, así que depende de cómo se plantee la operación. Si quiere vender el vehículo, conviene informar al comprador del estado de la ITV y de las reparaciones pendientes, y consultar con un gestor o con el concesionario sobre los trámites de transmisión.

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