Para preparar el coche para la ITV, reúne la documentación original (permiso de circulación y tarjeta ITV), revisa luces, neumáticos, frenos, limpiaparabrisas, carrocería y retrovisores, y comprueba que no haya fugas ni testigos encendidos. Un coche bien preparado reduce el riesgo de un resultado desfavorable y de tener que volver a la estación.
¿Cada cuánto hay que pasar la ITV?
Para los turismos, la frecuencia depende de la antigüedad contada desde la primera matriculación. Hasta 4 años el vehículo está exento de inspección periódica. De más de 4 a 10 años la inspección es bienal, es decir, cada dos años. A partir de más de 10 años pasa a ser anual. Los taxis, ambulancias, autoescuelas y vehículos de transporte escolar tienen una tabla propia, más exigente, que figura en el mismo artículo 6 del Real Decreto 920/2017.
Si no recuerdas cuándo fue la última inspección, la tarjeta ITV suele registrar las pasadas por la estación. Consultarla antes de reservar evita olvidos.

¿Cómo preparar la documentación que llevas a la estación?
La DGT indica que el conductor debe llevar, para circular, el permiso de conducir, el permiso de circulación y la tarjeta ITV, en original o en copia compulsada. Para la inspección, la estación necesita el permiso de circulación y la tarjeta ITV. El personal comprueba que la marca, el modelo, el número de bastidor y la matrícula coincidan con los que constan en esos documentos, así que revisa esos datos antes de salir de casa.
Además, el seguro obligatorio debe estar acreditado, según el artículo 8.3 del Real Decreto 920/2017. Si quieres presentar la documentación digital desde la aplicación MiDGT, confírmalo antes con la estación. La DGT indica que esa aplicación tiene la misma validez legal que el papel para el permiso de conducir y el permiso de circulación; en la fuente que consulté no aparece que la tarjeta ITV esté incluida, así que conviene llevar el original.
¿Cómo revisar luces, neumáticos y frenos antes de la cita?
En la inspección se comprueba la orientación de las luces de cruce y de carretera con un regloscopio, que los dispositivos estén homologados y en buen estado, y que los neumáticos sean los homologados para ese modelo. También se revisan el estado de ejes y ruedas, la suspensión y los frenos, desde el pedal hasta el bombín. Muchos de estos puntos puedes repasarlos tú en casa, sin herramientas especiales.
Enciende todas las luces: cruce, carretera, de posición, intermitentes, antiniebla y la de la matrícula. Para comprobar las de freno, pide a alguien que pise el pedal mientras miras la luz desde detrás del vehículo. Revisa también la bocina, el estado de los cristales y los limpiaparabrisas, que deben barrer bien y tener líquido en el depósito.
Mira los neumáticos por todo el perímetro en busca de cortes, bultos o desgaste irregular, y compara la presión con la que indica el fabricante en el manual o en la etiqueta del vehículo. En los frenos, observa si el pedal se hunde más de lo normal, si el coche tira hacia un lado al frenar o si oyes ruidos. Comprueba que el freno de mano sujeta el coche en una pendiente. Si notas una frenada irregular en casa, es motivo para acudir a un taller antes de la inspección.
¿Qué hacer con los testigos del cuadro encendidos?
La guía de la DGT sobre la ITV no menciona los testigos del cuadro, así que no puedo afirmar que un testigo encendido cause por sí solo un defecto concreto. Lo razonable es no acudir a la inspección con un aviso sin explicación. Consulta el manual del fabricante para saber qué significa cada testigo y si exige revisión inmediata.
Si se enciende un testigo de frenos, de presión de aceite, de temperatura del motor o de carga de la batería, no sigas conduciendo y acude a un taller. Si se trata de un aviso de mantenimiento, programa la revisión antes de la fecha de la inspección.
¿Por qué conviene revisar fugas, escape y motor antes?
La inspección mide las emisiones con un analizador y comprueba el ruido con el motor en funcionamiento. Un motor con fugas de aceite, humo visible o ruidos anómalos puede generar un defecto. Revisa el suelo del garaje o la plaza de aparcamiento en busca de manchas de líquido, el estado del escape y los niveles de aceite y de refrigerante según el manual del fabricante.
La DGT también incluye en la revisión la suspensión, sus fijaciones y las posibles fugas. Un amortiguador que moja la carrocería o un silentblock visiblemente roto son señales que conviene llevar a un taller antes de la cita.

¿Cuándo conviene una revisión en taller antes de la ITV?
Conviene pedir una revisión previa si notas frenos blandos, vibraciones al frenar, ruidos en la suspensión, una dirección dura o un testigo que no sabes interpretar. Un taller puede medir la frenada y revisar la suspensión y la dirección con equipos que no tienen los particulares. Si tu coche tiene freno de mano eléctrico, avisa al técnico antes de la cita para que sepa cómo accionarlo y comprobarlo.
¿Cómo organizar el día de la inspección?
Confirma la fecha reservada y llega con el coche en condiciones normales de funcionamiento: sin humos ni ruidos fuera de lo habitual. Si la batería está descargada, el coche no podrá arrancar ni entrar en la línea de inspección, así que comprueba que arranca el día anterior. Retira del interior los objetos sueltos que puedan molestar a los técnicos durante la prueba de frenos y de dirección, y lleva la documentación original en una carpeta.
Al terminar, recibirás el informe en papel con el resultado. Léelo en la estación: indica los defectos concretos y su calificación, que determinan los plazos que vienen a continuación.
¿Qué significan los defectos leves, graves y muy graves?
La estación califica cada defecto como leve, grave o muy grave, y de esa calificación sale el resultado global. El resultado es favorable si no hay defectos o solo hay leves; desfavorable si hay al menos un defecto grave; y negativo si hay al menos un defecto muy grave. Los defectos leves deben repararse en un plazo máximo de dos meses y no obligan a una nueva inspección, salvo que el resultado global haya sido desfavorable o negativo.
¿Qué hacer si la ITV sale desfavorable o negativa?
Con resultado desfavorable, el vehículo solo puede circular para ir al taller o para regularizar su situación y volver a la estación ITV. Debe reinspeccionarse en un plazo no superior a dos meses desde la primera inspección.
Con resultado negativo, el vehículo no puede circular en absoluto y debe trasladarse por medios ajenos a él, por ejemplo con una grúa. El plazo para la nueva inspección tras subsanar los defectos también es de dos meses.
Si la reinspección se hace fuera de plazo, se exige una inspección completa, sin perjuicio de las sanciones que correspondan. Por eso conviene planificar las reparaciones desde el primer día y reservar la nueva cita antes de que venza el plazo.
Preguntas frecuentes
¿Hace falta llevar la póliza del seguro en papel dentro del coche?
Según la DGT, ya no es obligatorio llevar en el vehículo la póliza ni el recibo del último pago. Aun así, debes poder acreditar el seguro obligatorio ante la estación.
¿Qué hago si el coche no arranca el día de la inspección?
Avisa a la estación ITV cuanto antes para cambiar la fecha reservada. Revisa la batería con antelación, porque un coche que no arranca no puede pasar la prueba.
¿Puedo comprobar yo mismo los faros antes de la inspección?
Sí, puedes comprobar que encienden, que no están rotos y que no hay humedad en el interior. La orientación fina requiere un regloscopio, que suele estar en el taller o en la propia estación.