Sí, conviene revisar los frenos antes de la ITV. Un defecto grave en el sistema de frenado impide circular salvo para ir al taller, y uno muy grave lo impide por completo. Un turismo está exento hasta los 4 años desde su primera matriculación, después es bienal hasta los 10 años y anual a partir de ahí.

¿Qué revisa la estación de ITV en los frenos?

La inspección cubre el sistema de frenado completo: pedal y palanca de freno, freno de estacionamiento, bomba o cilindro maestro, depósito de líquido, tuberías rígidas y flexibles, discos o tambores y las guarniciones de fricción. Además, se comprueba la eficacia del freno de servicio y la del freno de estacionamiento. La eficacia se mide en un frenómetro de rodillos: el coche frena sobre unos rodillos que miden la fuerza de frenado de cada rueda y su reparto entre ejes, y el resultado se compara con los valores de referencia del reglamento.

Los fallos suelen tener origen en el desgaste normal, en fugas de líquido o aire, y en la corrosión de tuberías y soportes, sobre todo en vehículos con muchos años de uso o expuestos a sal en carretera. Por eso merece la pena mirar el sistema antes de la cita, aunque el coche no haya dado síntomas.

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¿Qué revisa la estación de ITV en los frenos?

¿Cada cuánto tiempo pasa la ITV un turismo?

Para los turismos de uso particular (categoría M1), el Real Decreto 920/2017 fija estos plazos contados desde la primera matriculación: exento hasta 4 años, bienal de más de 4 a 10 años y anual con más de 10 años (artículo 6.1). Otras categorías de vehículo tienen calendarios distintos, así que confirma el tuyo antes de planificar la cita.

Si tu fecha de vencimiento está próxima, puedes adelantar la inspección dentro de los 30 días naturales anteriores sin perder días: la nueva validez se cuenta desde la fecha de vencimiento anterior (artículo 6.5). Si la adelantas más de ese margen, el cómputo parte de la fecha de la inspección y pierdes días de vigencia.

¿Cómo califica la ITV los defectos de frenos?

Cada defecto se clasifica como leve, grave o muy grave. Sin defectos, o solo con leves, el resultado es favorable. Con algún grave es desfavorable, y con algún muy grave es negativo (artículo 9.4). El anexo I del reglamento recoge los criterios para el sistema de frenado. Algunos ejemplos:

  • Presión de aire o de vacío insuficiente: grave si no se mantiene para cuatro frenadas seguidas, y muy grave si falla ya con dos (apartado 1.1.3).
  • Carrera de reserva del pedal de freno excesiva o insuficiente: grave (apartado 1.1.2).
  • Recorrido excesivo de la palanca del freno de estacionamiento: grave (apartado 1.1.6).
  • Tubos rígidos dañados, corroídos o con pérdidas: grave; riesgo inminente de rotura: muy grave (apartado 1.1.11).
  • Tubos flexibles dañados, rozados o doblados: grave; riesgo inminente de rotura: muy grave (apartado 1.1.12).
  • Ausencia de disco o de tambor: muy grave (apartado 1.1.14).

El anexo es la referencia, pero la calificación final la asigna la estación según el caso concreto.

¿Qué puedo comprobar yo antes de ir a la ITV?

No necesitas herramientas para una revisión básica. Hazla en un lugar llano, con el coche parado, el motor en marcha y sin nadie delante ni detrás:

  • Pedal de freno: pisa con firmeza. Debe quedar firme y no bajar poco a poco ni sentirse esponjoso. Si su recorrido ha aumentado respecto a lo habitual, es una señal de alarma.
  • Freno de estacionamiento: en una pendiente suave, el coche debe quedar sujeto. Comprueba que la palanca no tenga un recorrido excesivo.
  • Ruidos y comportamiento: chirridos continuos, vibraciones en el pedal o desvío del coche hacia un lado al frenar merecen revisión.
  • Testigo de frenos: si permanece encendido con el freno de estacionamiento liberado, no lo ignores. El manual del fabricante explica el significado de cada testigo.
  • Nivel de líquido: con el coche parado, en superficie nivelada y con el motor frío, el líquido debe quedar entre las marcas de mínimo y máximo del depósito. Si está por debajo del mínimo, no lo rellenes sin averiguar la causa, porque una bajada suele indicar desgaste o una fuga.

Esta revisión no sustituye a la prueba oficial en la estación. Sirve para detectar síntomas a tiempo.

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¿Qué puedo comprobar yo antes de ir a la ITV?

¿Cuándo conviene ir al taller antes de la ITV?

Si el pedal se hunde o pierde efectividad, si el testigo sigue encendido tras comprobar el freno de estacionamiento, o si notas pérdidas de líquido, no conduzcas más de lo imprescindible. En esos casos, el taller debe diagnosticar el fallo antes de la cita. Un defecto de frenos compromete tu seguridad y la de los demás usuarios, así que, si tienes dudas sobre el estado del sistema, el traslado debe hacerse con grúa.

Una revisión previa en taller te permite reparar con tiempo y evitar una inspección desfavorable, que obliga a volver a pasar la ITV en un plazo ajustado.

¿Qué pasa si la ITV sale desfavorable o negativa?

Todo depende de la calificación de los defectos:

  • Solo leves: el resultado es favorable y el coche puede circular con normalidad hasta la siguiente cita. Los defectos leves deben repararse en un plazo máximo de 2 meses (artículo 11.1). La DGT recomienda hacerlo cuanto antes, porque un leve puede pasar a grave en la siguiente inspección.
  • Algún grave: el resultado es desfavorable. El coche solo puede circular para ir al taller o para volver a la ITV. Tienes 2 meses, contados desde la primera inspección, para repetirla (artículo 11.2).
  • Algún muy grave: el resultado es negativo. El coche no puede circular por vías públicas y ni siquiera puede ir al taller por sus propios medios, porque debe trasladarse con grúa. Tienes 2 meses, contados desde la inspección negativa, para subsanar los fallos y volver a pasarla (artículo 11.3).

Si repites la inspección dentro del plazo, la DGT indica que es gratuita. Pasado el plazo, el vehículo queda sin validez hasta que se supere una nueva inspección, así que no lo dejes para después.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que cambiar las pastillas de freno antes de la ITV?

No hay una obligación general de cambiarlas. Lo que importa es que el espesor esté por encima del mínimo que indica el fabricante y que el frenado sea eficaz en la prueba. Si el material está muy gastado, cámbialas antes de la cita.

¿Qué tipo de líquido de frenos necesita mi coche?

Depende del modelo. El tipo correcto figura en el manual del fabricante y, en muchos casos, en el propio depósito. No mezcles líquidos de distinta especificación sin consultarlo.

¿Se puede comprobar el frenado en casa sin ir a la estación?

La prueba oficial se hace en la estación con el frenómetro de rodillos. En casa puedes hacer una revisión visual y funcional, pero no sustituye al diagnóstico de un taller.

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