El testigo de presión de neumáticos es una luz amarilla o ámbar del tablero que avisa de que una o más ruedas tienen una presión inferior o superior a la recomendada por el fabricante. Lo primero es comprobar la presión en frío de las cuatro ruedas y ajustarla a los valores del fabricante. Si la pérdida es rápida, detente en un lugar seguro.
¿Qué indica exactamente el testigo?
Según RACE, la luz se enciende cuando una o varias ruedas se desvían de la presión recomendada, sea por defecto o por exceso. Los valores correctos suelen figurar en la tapa del depósito de combustible o en la puerta del conductor, y el manual del vehículo los confirma. No uses como referencia la presión máxima grabada en el flanco del neumático: es un límite, no el valor de uso.

¿Cómo actuar cuando se enciende el testigo?
Sigue este orden:
- Aparca en un lugar seguro, fuera del carril de circulación, con el freno de mano puesto.
- Mide la presión de las cuatro ruedas y, si la hay, la de la rueda de repuesto. Hazlo con los neumáticos fríos, porque al calentarse marcan más de lo real.
- Ajusta cada rueda a la presión indicada por el fabricante. Si el testigo aparece junto a un mensaje en el cuadro, algunos manuales de fabricante recomiendan reducir la velocidad y evitar frenadas o giros bruscos hasta revisar el coche.
- Revisa los neumáticos a simple vista por si hay clavos, cortes o deformaciones. Si una rueda pierde aire deprisa, no sigas con ella: monta la rueda de repuesto si la llevas o pide asistencia. Consulta en el manual las limitaciones de velocidad con una rueda de repuesto temporal.
- Reinicia o recalibra el sistema si el coche lo permite. Suele hacerse con un botón o desde el ordenador de a bordo, y el procedimiento exacto figura en el manual.
- Conduce unos kilómetros. Si el testigo se apaga, el problema era de presión. Si sigue encendido, consulta el apartado sobre fallos del sistema.
¿Por qué se enciende el testigo?
Las causas más habituales son una fuga lenta o un pinchazo, y el frío: la presión baja cuando baja la temperatura, por eso el aviso es frecuente en invierno. También se enciende tras cambiar o rotar las ruedas sin recalibrar el sistema, porque el coche no reconoce la nueva referencia.
Para interpretar la luz, fíjate en su comportamiento. Una luz fija suele indicar presión incorrecta en una o más ruedas, aunque también puede deberse a la batería agotada del sensor, que suele durar unos 5 a 7 años según RACE, o a un fallo electrónico. Si parpadea durante unos segundos y luego queda fija con la presión bien ajustada, o si sigue parpadeando con la presión correcta, el sistema puede estar averiado y conviene acudir a un taller.
¿Cómo funcionan el TPMS directo e indirecto?
Existen dos tipos de sistema de control de presión. El directo lleva un sensor en cada rueda, que mide la presión y la muestra para cada neumático. El indirecto no mide la presión: compara la velocidad de giro de las ruedas a partir de los sensores del ABS y avisa cuando una rueda gira más deprisa porque se ha desinflado. Según RACE, es el más habitual, y por eso no indica qué neumático falla.
¿Es obligatorio este sistema en los coches nuevos?
El Reglamento (CE) 661/2009 de la Unión Europea establece requisitos de seguridad general de los vehículos de motor y de eficacia medioambiental de los neumáticos, y en ese marco se contempla el control de presión. Las fechas de aplicación para cada categoría de vehículo nuevo y su alcance exacto están en el texto consolidado publicado en EUR-Lex. Si tienes un coche concreto, su manual indica qué sistema lleva.

¿Se puede seguir circulando con el testigo encendido?
Depende de la causa, y no conviene adivinarla. Si la luz se enciende con una presión algo baja y sin pérdida visible, puedes llegar a una estación de servicio para corregirla, pero no hagas trayectos largos con neumáticos desinflados. Detente de inmediato si hay una pérdida rápida, un pinchazo o una vibración anormal. Si el testigo persiste tras corregir la presión y recorrer unos kilómetros, pide una revisión en taller antes de seguir.
¿Cómo evitar que el testigo se encienda?
Revisa la presión con regularidad, siempre en frío y antes de viajes largos, y también tras los cambios bruscos de temperatura, que hacen variar la presión. Usa un manómetro fiable en lugar de fiarte solo de la vista. Cuando lleves el coche con carga completa, consulta en el manual si el fabricante indica una presión distinta. Si cambias o rotas los neumáticos, pide que se recalibre el sistema, y pon los tapones de las válvulas para que no entre suciedad.
¿Qué debo revisar antes de la ITV?
Antes de la revisión técnica periódica, comprueba que el testigo no está encendido y que los neumáticos están en buen estado. Los criterios concretos de la inspección dependen de la normativa vigente, así que consúltalos en la DGT o en tu estación de ITV antes de dar por hecha cualquier exigencia.
Preguntas frecuentes
¿Hay que cambiar el sensor cada vez que se cambian los neumáticos?
No necesariamente. Depende del tipo de sistema y del fabricante. Consulta el manual del vehículo y, si tienes dudas, pregunta en un taller que pueda verificar el sensor.
¿Con qué frecuencia conviene revisar la presión?
Conviene hacerlo con regularidad, en frío y antes de viajes largos. El intervalo y los valores exactos los indica el fabricante en el manual del vehículo.
¿El testigo sustituye la revisión visual de los neumáticos?
No. El testigo solo avisa de un problema de presión. Los cortes, bultos, clavos o desgaste irregular hay que buscarlos a simple vista.
¿Qué hago si no tengo manómetro a mano?
Puedes usar el medidor de un compresor de estación de servicio, aunque no siempre es fiable. Si dudas de la lectura, acude a un taller para comprobarla.